EL PODER DE LOS 15 MINUTOS-II

Dividir las tareas en pequeños pasos es una forma de simplificar y de lograr que con espacios de tiempo más pequeños, pero de forma rutinaria y constante, logremos nuestras metas y objetivos. Esto lo saben muy bien los expertos en productividad de grandes y medianas empresas, pero es una herramienta que podemos llevarnos también a casa, darle la vuelta y usarla para optimizar nuestro tiempo y mantener nuestra casa en orden y a nuestro gusto.

1.Tendrás mayor conciencia del tiempo real que lleva hacer una u otra tarea: ESTANCIAS
Usar un temporizador te ayuda a tener una percepción real de lo que se tarda en hacer una u otra cosa. Muchas veces no hacemos algunas tareas porque parece que nos van a llevar mucho tiempo, y sin embargo no es cierto. También te permite distribuir tu tiempo como desees. Si decides que vas a vaciar de papeles una carpeta que está desbordada o que vas a recolocar cosas en tu despensa, puedes decidir que solo vas a dedicar hoy 15 minutos a esa tarea.
Pones tu temporizador, empiezas y cuando suene, paras. Ya continuarás mañana o el día que esté planificado, pero esos 15 minutos habrán hecho un cambio, y seguro que tu carpeta ahora es un poco más delgada, tus facturas mejor organizadas, tu dormitorio barrido, fregado y sin polvo o tu despensa está mejor organizada de lo que estaba antes de que empezaras. El temporizador te permite controlar el tiempo, tanto para saber lo que tardas en hacer ciertas tareas, como para decidir el tiempo que en el día de hoy le vas a dedicar a una tarea concreta.
Un detalle que cambiará tu perspectiva No se trata de “ordenar el comedor en 15 minutos”, o “limpiar el dormitorio en 15 minutos”. Se trata de “ordenar el comedor POR 15 minutos”, “limpiar el dormitorio POR 15 minutos”. ¿Notas la diferencia?